Esta agricultura en Cuba, tiene un claro sentido de sostenibilidad, fundamentalmente en lo concerniente al amplio uso de la materia orgánica y de los controles biológicos, así como su principio de territorialidad que se observa en el aseguramiento de los insumos necesarios para la producción en cada provincia. Tiene sus propias características, que la diferencian de la agricultura convencional o de grandes extensiones, como ejemplos; su diversidad y cantidad de actores sociales que participan en su desarrollo. Esto le infiere un matiz especial al extensionismo, donde se pueden innovar modelos de gestión o estilos de trabajo que conduzcan a alcanzar niveles de sostenibilidad dentro de cada territorio.
Es una agricultura participativa, popular, en la cual la gran heterogeneidad de las condiciones en que se desarrolla, obliga al productor a realizar constantes ajustes en las técnicas a utilizar, para crear las mejores condiciones a las plantas o los animales en producción. Por su ubicación geográfica y destino de consumo, es una agricultura de bajos insumos, que no permite el uso de agrotóxicos, con extrema economía en el uso del agua, y exquisitez en el cuidado de la fertilidad de sus tierras, manejo de los cultivos y de los animales. La agricultura urbana ha recibido y recibe una atención priorizada por la máxima dirección del Ministerio de la Agricultura y del Gobierno del país.
Esta actividad está dirigida por el Grupo Nacional de Agricultura Urbana, el cual está integrado por especialistas, funcionarios y productores procedentes de distintos ministerios e instituciones, tanto científicas como de producción. Ejerce su influencia hasta el nivel de base a través de los grupos provinciales y municipales. Estos grupos territoriales están responsabilizados con la organización, desarrollo y control de esta actividad en su territorio. Entre sus actividades está presente la más estrecha coordinación entre todos los organismos y factores que de una u otra forma se encuentran relacionados con la producción, procesamiento y distribución de alimentos en el perímetro de cada municipio y provincia, en primer lugar con el Poder Popular que es la unidad básica de organización del Gobierno.
En el Consejo Popular (gobierno del barrio) la agricultura urbana se coordina a través de un representante o delegado de la agricultura. También se encuentran representadas numerosas actividades relacionadas como son: la medicina veterinaria, sanidad vegetal y otras. El escenario de acción al nivel de Consejo Popular con-templa todas las unidades de producción en las distintas modalidades productivas. Además, coordinan las actividades con las unidades técnicas y de servicio como son: la clínica veterinaria, la tienda del agricultor, casas de posturas, laboratorios de producción de bioplaguicidas, entre otras.
La coordinación entre todos los Consejos Populares que conforman un municipio se realiza a través de la Granja Urbana Municipal. Esta cuenta con la infraestructura mínima necesaria para realizar, además de la actividad de coordinación, otras de carácter técnico y de prestación de servicios ya que tiene la posibilidad de agrupar a todos los recursos científicos, técnicos y productores de las diferentes unidades de producción e instituciones afines de su territorio, en función de realizar dichas actividades Estructura productiva.
La agricultura urbana cuenta actualmente con 26 subprogramas que abarcan temas específicos como la producción de hortalizas, plantas medicinales, condimentos, granos, frutas y crianza de animales (gallinas, conejos, ovinos, caprinos, porcinos, abejas y peces), que se desarrollan a través de todo el país.
Este movimiento ha sentado las bases para demostrar las posibilidades que existen de producir alimentos en las ciudades. Se ha desarrollado en los últimos años de manera sostenida, siendo hoy un importante abastecedor de alimentos a la población de las ciudades. Esto ha sido posible en primer lugar por el apoyo recibido del gobierno cubano a esta tarea, así como por el esfuerzo decisivo de los agricultores urbanos.
Actualmente se cuenta con un alto nivel organizativo que permitirá, a partir del desarrollo de los programas en ejecución, lograr mayores niveles productivos que satisfagan en un grado elevado las necesidades alimentarias de la población.
Texto extraído del artículo original: http://www.desal.org.mx/IMG/pdf/