Introducción
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Situación Nutricional |
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La sociedad cubana presta especial atención a la protección de las madres y los niños; en el país están definidas políticas y estrategias que, de manera consciente y planificada, permiten la proyección de acciones en favor de su seguridad alimentaria, salud y nutrición. En consecuencia, los indicadores que describen la situación materno infantil muestran resultados comparables con los alcanzados por los países más industrializados y ricos del mundo
El índice de bajo peso al nacer, aspecto muy relacionado con el estado alimentario y nutricional de la madre, muestra una tendencia descendente desde 1993, hasta alcanzar 5.1% en el año 2008, desde ese mismo año, la tasa de mortalidad infantil es inferior a 10 por 1000 nacidos vivos, alcanzando el valores más bajo en este año, 4.7 por 1000 nacidos vivos, lo que constituye el mejor resultado en el área de América Latina y el Caribe (Visite la infografía: Mortalidad Infantil en Cuba ). De igual modo la tasa de mortalidad del menor de cinco años se comporta favorablemente con una tasa de 6.2 por 1000 nacidos vivos y un 99,4% de supervivencia a los cinco años de edad. La mortalidad materna es de 46.5 por 100 000 nacidos vivos, a diferencia de los demás indicadores no se ha logrado consolidar la reducción paulatina cada año y existen potencialidades para ello. Estos resultados son muy similares a lo largo del territorio y no reflejan situaciones lesivas al derecho de las niñas a la vida.
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Estrategias del país |
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Como resultado de las diversas estrategias implementadas en el país, de carácter intersectorial y con la participación de la comunidad, la situación de salud y nutrición materno infantil ha ido evolucionando favorablemente en las últimas cuatro décadas. En Cuba la salud es un derecho del pueblo y una responsabilidad del Estado, esta realidad se hace patente a través de diversos programas consolidados y cuya efectividad está probada como es el caso del Programa Materno Infantil, y de otros que garantizan el desarrollo de la educación, la seguridad social, y el acceso al agua potable y el saneamiento y que contribuyen a los éxitos alcanzados.
La política alimentaria está dirigida a garantizar la seguridad alimentaria de toda la población y muy en especial la de niños y embarazadas. Para asegurar un suministro de alimentos suficientes y accesibles a las familias, se adoptan políticas y prácticas sostenibles de desarrollo alimentario, agrícola, y pesquero, encaminadas a lograr la mayor autosuficiencia alimentaria posible, obtener alimentos con adecuado aporte nutricional por vías más económicas, garantizar la importación de los alimentos necesarios y fomentar las producciones de autoconsumo
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