Uso de las tablas cubanas para la evaluación nutricional PDF Imprimir Correo electrónico

Como ya referimos anteriormente, en Cuba se utilizan valores de referencia nacional los que se han distribuido en los percentiles: 3, 10, 25, 50, 75, 90 y 97. Las tablas son específicas de cada sexo y existen para los índices más usados en el país.

Para la vigilancia nutricional los individuos se ubican en un canal percentilar del 1 al 8 cuya interpretación difiere entre los índices , lo que será explicado en cada uno de los descritos en este material.

Canal Percentiles
1 <3
2 ≥ 3 < 10
3 ≥10 < 25
4 ≥25 < 50
5 ≥50 < 75
6 ≥75 < 90
7 ≥ 90 < 97
8 ≥97

Las tablas que tienen entre sus variables la edad, la expresan en forma de edad decimal, por tanto lo primero que veremos será cómo se calcula.

Aspectos descritos:

 

Método para determinar la edad decimal

Para calcular la edad decimal es necesario conocer la fecha de nacimiento del niño y la fecha del examen.

Veamos un ejemplo:

  • Fecha de nacimiento: 28 de enero de 2006
  • Fecha del examen. 15 de diciembre de 2009.

Con esos datos construimos dos números auxiliándonos de la tabla de edad decimal

Fecha de la medición:

  • Tomamos del año de la fecha de medición los dos últimos dígitos es decir 09.
  • Con el día y el mes vamos a la tabla y hacemos coincidir el número 15 de la primera columna (día) con la fila 5 que corresponde al mes de diciembre, ahí encontramos un número de tres dígitos 953. El número construido es 09 953.
  • Hacemos lo mismo con la fecha de nacimiento: 04 074.
  • A continuación restamos para calcular la edad decimal: 09 953 – 06 074= 3, 879

Sección de la Tabla de edad decimal

Días 1 ENE 2 FEB
3 MAR
4 ABR
5 MAY
6 JUN
7 JUL
8 AGO
9 SEP
10 OCT
11 NOV
12 DIC
11 027 112
189 274
356
441 523 608 693 775 860 942
12 030 115 192 277 359 444 526 611 696 778 863 945
13 033 118 195 279 362
447 529 614 699 781 866 948
14 036 121 197
282 364 449 532 616
701 784 868 951
15 038 123 200 285 367 452 534 619 704 786 871 953
16 041 126 203 288 370 455 537
622 707 789 874 956
26 068 153 230 315 397 482 564 649 734 816 901 984
27 071 156 233 318 400 485 567 652 737 819 904 986
28 074 159 236 321 403 488 570 655 740 822 907 989
29 077 238 323 405 490 573 658 742 825 910 992
30 079 241 326 408
493 575 660 745 827 912 995
31 082 244 411 578 663 830 997
Investigación Nacional Crecimiento y Desarrollo. Instituto de la Infancia
Rev. Cub. Pediat. Vol 49, No. 4, 1977.

 

Peso para la edad y peso para la talla

¿Cómo proceder?

Debemos conocer el sexo, la edad decimal, el peso expresado en Kg. y la estatura expresada en cm.

Peso/talla

  • Seleccione la tabla de peso/talla que corresponda con el sexo del niño o niña.
  • Busque en la columna de talla el valor de la talla del sujeto a evaluar.
  • Una vez ubicada la talla, busque en esa fila donde estaría ubicado su peso (canal percentilar).
  • Interprete el resultado.

Peso/edad

  • Seleccione la tabla de talla/edad que corresponda con el sexo del niño o niña.
  • Ubique en la primera columna su edad decimal.
  • Una vez ubicada la edad, busque en esa fila donde estaría ubicado su peso (canal percentilar).
  • Interprete el resultado.

Interpretación

Se consideran “normales” o “típicos” aquellos niños que se ubiquen entre los percentiles 10 y 90, los que se encuentren por debajo del percentil 10 se señalarán como con “bajo peso” para su edad o para su talla y los que se encuentren por encima del percentil 90, con peso “elevado” para su edad o para su talla.

En el caso del peso para la talla se considerarán como "delgados" los que se encuentren entre los percentiles 3 y 10 y como "probablemente desnutridos" los que estén por debajo del tercer percentil; por otra parte, se catalogarán como portadores de sobrepeso aquellos que se ubiquen entre los percentiles 90 y 97 y como "probablemente obesos" los que estén en una posición superior al percentil 97.

Ejemplo:

Datos del niño o niña
  • Sexo: femenino
  • Edad decimal 3.9
  • Peso: 13.5 kg
  • Estatura: 95 cm
Nota: Para el ejemplo utilizaremos una sección de la tabla que está íntegra al final del documento.

Peso para la talla

Percentiles
Estatura 3 10 25 50 75 90 97
84-85.9 3 10.7 11.2 11.7 12.4 13.0 13.8
86-87.9 10.5 11.0 11.5 12.0 12.7 13.4 14.3
88-89.9 10.7 11.3 11.9 12.4 13.0 13.7 14.8
90-91.9 11.0 11.8 12.3 12.9 13.5 14.3 15.4
92-93.9 11.4 12.2 12.7 13.4 14.1 14.9 16.0
94-95.9 11.9 12.7 13.2 (13.5) 13.9 14.9 15.8 17.0
96-97.9 12.4 13.2 13.7 14.5 15.3 16.5 17.8

Resultado: Entre los percentiles 25 y 50

Peso para la edad

Percentiles
Estatura 3 10 25 50 75 90 97
0.1 3 3.2 3.7 4.4 5.0 5.7 6.5
0.3 2.7 4.8 5.4 6.1 6.7 7.4 8.4








4.0 11.7 12.6 (13.5)
13.7 15.1 16.6 18.1 20.2

Resultado: Entre los percentiles 10 y 25

Los valores de peso/talla que ignoran el efecto que ejerce la edad sobre esta relación son utilizados comúnmente, por su simplicidad, para evaluar el estado nutricional de los niños pequeños, por lo que continúan siendo recomendados para dicha valoración a nivel del consultorio; no obstante, hoy en día se prefiere el uso del Índice de Masa Corporal/edad (IMC) para dicha evaluación, ya que permite considerar tanto la edad cronológica como la talla alcanzada por el niño al analizar el comportamiento de su peso. Como el cálculo de este índice puede resultar algo engorroso, se limitará su uso a las valoraciones integrales de la situación de salud que se harán a nivel de los policlínicos aunque, después de que los niños cumplan los diez años, sí resultará imprescindible su utilización. (Tablas 7 y 8)

Hay que señalar que existen niños constitucionalmente delgados y constitucionalmente pesados como consecuencia de las características físicas heredadas de sus padres, los que pueden encontrarse en estas categorías de bajo peso o de peso elevado sin que esto tenga ninguna significación anormal.

Como ya señalamos, en los casos en que el peso presente valores inferiores o superiores al de los percentiles extremos de las curvas de peso para la talla, se considerará altamente probable la existencia de desnutrición u obesidad, aunque siempre deberá tenerse en cuenta que la utilización aislada del peso no es totalmente satisfactoria para esta evaluación ya que está constituido por diferentes componentes y éstos pueden contribuir aisladamente, de manera diferente, al peso total del sujeto. Por ejemplo, no todos los individuos con sobrepeso tienen un exceso de grasa; en ocasiones esto es debido al desarrollo muscular u óseo; de ahí que en esos casos siempre será recomendable, cuando sea posible, evaluar la composición corporal del sujeto.

 

Talla para la edad

¿Cómo proceder?

  • Seleccione la tabla de talla/edad que corresponda con el sexo del niño o niña.
  • Ubique en la primera columna su edad decimal.
  • Una vez ubicada la edad, busque en esa fila donde estaría ubicada su talla (canal percentilar).
  • Interprete el resultado.

Interpretación

Se consideran como “normales o “típicos” aquellos que se encuentren entre los percentiles 3 y 97, con “baja talla” a los que se ubiquen por debajo del percentil 3 y con “talla elevada” a aquellos por encima del percentil 97.

Ejemplo:

Datos del niño o niña
  • Sexo: femenino
  • Edad decimal 3.9
  • Peso: 13.5 kg
  • Estatura: 95 cm
  • Circunferencia media del brazo: 15.2 cm

Talla para la edad

Percentiles
Estatura 3 10 25 50 75 90 97
0.1 48.8 50.4 52.0 53.8 55.6 57.2 58.8
0.3 55.4 57.0 58.7 60.6 62.5 64.2 65.8
4.0 91.5 94.3 (95 cm)
97.1 100.2 103.3 106.1 108.9

Resultado: Entre los percentiles 10 y 25

Para valorar el resultado de la talla en relación con la edad, es importante tener en cuenta que el valor que un sujeto alcanza está supeditado a la estatura de sus progenitores por lo que siempre es importante relacionar la talla del niño con la de sus padres; es de esperar que si éstos son de baja estatura el niño también lo será y viceversa.

Para ello se ha propuesto un método sencillo y práctico que es útil fundamentalmente después de los dos años y hasta el inicio de la adolescencia; este método consiste en ubicar la estatura de los padres en el extremo final de la curva de talla del sexo del niño, es decir, a los 19 años (después de esta edad el crecimiento es nulo en la mujer y muy pequeño en el hombre). A continuación, se corrige la estatura de uno de los progenitores en dependencia del sexo del hijo: si éste fuera varón, se sumará 12 a la estatura de la madre, y si fuera hembra, se restará 12 a la estatura del padre; esta cifra es el valor de la diferencia entre las estaturas adultas de hombres y mujeres en nuestra población.

De esta forma, se constituirá una especie de canal limitado por los percentiles en que se ubiquen las estaturas de ambos padres; en estos límites deberá estar situada la estatura del niño con relación a su edad cronológica. En ocasiones y probablemente debido a que se han desarrollado en mejores condiciones socioeconómicas que sus padres, se encontrarán niños ubicados en una posición superior a la esperada sin que ésto tenga ninguna significación patológica; por otra parte, aquellos en una posición inferior deberán ser motivo de estudio para descartar alteraciones de la salud del niño aún cuando se encuentren dentro de los límites de la “normalidad”.

Estas relaciones entre la talla de los niños y la de sus padres comienzan a evidenciarse después de los dos primeros años de la vida; antes de eso la talla está intensamente influenciada por el ambiente materno en que se desarrolló el niño durante el embarazo. Por estas razones, es común observar que los lactantes pequeños ascienden en el gráfico de percentiles en la búsqueda del percentil medio de sus padres mientras que en el caso de los recién nacidos grandes, con padres de baja estatura, frecuentemente se produce una desaceleración de su crecimiento y descienden de percentiles hasta alcanzar un nuevo canal entre el año o el año y medio.

La interpretación de esta información debe hacerse según los tres criterios de clasificación, o sea, combinando los tres índices. La Organización Mundial de la Salud sugiere el uso de la siguiente guía.

Combinación de los indicadores y su interpretación del estado nutricional

Combinación de índices Interpretación del estado nutricional
Peso/talla normal + Peso/edad bajo + Talla/edad baja Alimentación normal, con antecedentes de malnutrición
Peso/talla normal + Peso/edad normal + Talla/edad normal Normal
Peso/talla normal + Peso/edad alto + Talla/edad alto Alto, nutrido normalmente.
Peso/talla bajo + Peso/edad bajo + Talla/edad alto Subnutrido en ese momento
Peso/talla bajo + Peso/edad bajo + Talla/edad normal Subnutrido en ese momento
Peso/talla bajo + Peso/edad normal + Talla/edad alta. Subnutrido en ese momento


Peso/talla alto + Peso/edad alto + Talla/edad baja
Obeso
Peso/talla alto + Peso/edad normal + Talla/edad baja Alimentación excesiva en ese momento, con antecedentes de malnutrición.
Peso/talla alto + Peso/edad alto + Talla/edad normal
Alimentado en exceso, pero no necesariamente obeso.

 

Formas básicas para evaluar el crecimiento y nutrición

Hay dos formas, una transversal (una sola medición del niño a una edad específica) y otra longitudinal (varios valores de peso o talla del niño a distintas edades). Una forma de expresar los resultados de esta información longitudinal es como ganancia o cambios del peso o la talla, en un período (trimestre, semestre, año)

En la evaluación longitudinal, la interpretación del estado del crecimiento del niño se basa no sólo en la evaluación de la posición percentilar de sus dimensiones sino también, y de modo especial, en la dirección que presenta su curva de crecimiento. Esta dirección puede mostrar, en esencia, tres variantes:

  • Hacia arriba, en igual dirección que las curvas de referencia. Indica que el niño muestra canalización de su crecimiento y que éste es normal y adecuado
  • Horizontal. Significa que el niño no está progresando debidamente, que no está ganando peso o que ha dejado de crecer. Constituye una señal de alarma.
  • Hacia abajo. Solo válido en el caso del peso, indica que hay una pérdida del mismo. Requiere de atención inmediata

Es importante aclarar que, en realidad, no existen límites precisos que separen lo normal de lo anormal. Los criterios de clasificación que aquí se mencionan no son útiles para propósitos de diagnóstico sino sólo para separar grupos de individuos que presentan cierta característica en común, en dependencia de la cual deben ser o no estudiados de manera más detallada. Un valor localizado en un percentil extremo que hace sospechar enfermedad o atipicidad puede resultar normal cuando las mediciones repetidas tienen una tendencia uniforme; por el contrario, un cambio brusco de canal aunque cada registro se encuentre dentro de la gama de la normalidad debe ponernos en alerta.

Por estas razones, es importante reiterar que lo más importante en la evaluación del crecimiento de un niño no es un registro aislado sino el seguimiento sistemático del comportamiento de sus dimensiones. Junto a este seguimiento siempre habrá que considerar los factores hereditarios y las condiciones del medio en que cada niño se desarrolla.

 

Evaluación integral

Para lograr un diagnóstico adecuado del estado de salud y nutrición del niño es necesario que una vez evaluados cada uno de los indicadores habitualmente usados para conocer si el crecimiento y desarrollo de un niño son adecuados, integrar esta información para reunirla posteriormente con la proporcionada por los antecedentes patológicos personales y familiares, los hábitos dietéticos del niño, los patrones familiares de crecimiento, las condiciones psicosociales y económicas de la familia y, por supuesto, un examen físico riguroso.