Introducción
Situación nutricional (Alimentación Escolar) Correo electrónico

Diversos estudios realizados en la población de niños y adolescentes de Ciudad de la Habana, han permitido conocer que el sobrepeso y la obesidad son un fenómeno creciente en estas poblaciones. Ante estos resultados resulta lógico esperar que la situación se repita en otros grupos, aunque con magnitudes diferentes.

La prevalencia de sobrepeso y obesidad, estimada en el año 2005, según las normas nacionales, ascendió hasta 16,4%, cifra que representa el valor más alto reportado en los estudios realizados en los años 1972,1993, 1998, 2005. El análisis por sexos aportó que la situación de los varones es más desfavorable que la de las niñas. En el año 1993 aproximadamente 1 de cada 10 niños de la capital del país tenia valores excesivos de grasa corporal, esto se elevo a 1 de cada 5 en 1998 y es casi 1 de cada 3 en al año 2005.

En cuanto a los niños y adolescentes con peso insuficiente (desnutridos y delgados), la prevalencia fue de 9.5%, cifra que se ha mantenido desde la investigación realizada en 1993. El 1,8% de la población estudiada presenta retardo en talla, superior a los años 1993 y 1998 pero inferior a la de 1972. La edad de la menarquia en el año 2005, es de 12,5 años.

La deficiencia de hierro es la carencia nutricional más frecuente en los escolares. Según un estudio realizado en el año 2002, la prevalencia de anemia en niños de 6 a 12 años que viven en la zona más oriental del país es de 14,6% con predominio absoluto de la anemia ligera.

 
Alimentación saludable en el ámbito escolar Correo electrónico

Los sectores Educación y Salud en Cuba, trabajan coordinadamente para alcanzar el desarrollo pleno de las nuevas generaciones. El Gobierno Cubano destina 4 696 millones de pesos del presupuesto nacional para el Ministerio de Educación, lo que representa el 21, 1% de los gastos del país y el 12, 3% del PIB.

La atención médica está garantizada en el 100% de la población escolar. El plan de actividades de los Médicos y Enfermeras de la Familia incluye el control del estado nutricional de los escolares una vez al año, el diagnóstico y seguimiento de los malnutridos por defecto o por exceso, la vigilancia del cumplimiento de la asignación de alimentos, de las raciones normadas en las instituciones y de la calidad del menú ofertado, y las actividades de educación alimentaria y nutricional.